miércoles, 2 de octubre de 2013

REFLEXIONES SOBRE UN MODELO DE SEGURIDAD CIUDADANA BASADO EN LA PREVENCION

La mediación como medio de resolución de conflictos escolares


Autor: Lic. Pedro A. Mendoza R.
Colectivo de vinculación social:
Barrio Isaías Medina Angarita.

Caracas Junio 2013.

Introducción

Desde la aparición del hombre en su forma primitiva, este ha buscado diversas formas de protección, primero de la inclemencia del medio ambiente, luego de algunos animales y finalmente de él mismo. Fue así como utilizó las cavernas como su principal protección y confeccionó las primeras armas como medio de defensa. Al pasar los años se fue organizando en función de sus necesidades hasta formar las grandes comunidades que observamos en la actualidad. 

En la misma medida que la sociedad ha ido avanzando y modernizando, en asa misma medida han ido apareciendo nuevas formas de criminalidad, utilizando inclusive la misma tecnología y armas que en su momento el hombre inventó en la búsqueda de su bienestar, por lo que la diferencia estará marcada en los procedimientos y estrategias que se implementen y la formación de los hombres encargados de brindar protección a los ciudadanos y ciudadanas y enfrentar todas las manifestaciones que violenten el orden social; antes, durante y después que estos ocurran. 

En Venezuela, los índices de criminalidad y la aparición de nuevas formas de violencia han obligado al Estado a transformar el sistema de seguridad, abandonando las viejas formas y prácticas de seguridad represivas, por la implementación de nuevas estrategias y  técnicas, lo que se conoce como el nuevo modelo policial. Con el nuevo concepto de seguridad ciudadana, establecido en la Constitución Nacional, que tiene como elemento fundamental la participación ciudadana en la elaboración de planes de seguridad y en el control social de las instituciones, se pretende establecer un vinculo entre la policía y la comunidad que logre básicamente prevenir los hechos delictivos y las conductas violentas, mediante la aplicación de formas alternativas de resolución de problemas comunitarios.

El propósito del presente artículo es realizar una reflexión crítica de la forma en que se ha abordado el tema de la seguridad ciudadana en Venezuela, haciendo énfasis en la prevención como elemento principal para el logro de los objetivos planteados en esta materia, así como también presentar algunos avances logrados con el proceso de vinculación social que se adelanta en el colectivo de profesores de la UNES.

Concepto de Seguridad Ciudadana en el Marco de la Constitución Nacional 

La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, en su artículo 55 establece: 

Toda persona tiene derecho a la protección por parte del Estado, a través de los órganos de seguridad de ciudadana regulados por ley, frente a situaciones que constituyan amenaza, vulnerabilidad o riesgo para la integridad física de las personas, sus propiedades,  el disfrute de sus derechos y el cumplimiento de sus deberes… 

De lo expresado en el texto constitucional, se puede apreciar que es un derecho constitucional de los ciudadanos y ciudadanas, la protección ante hechos que amenacen, vulneren o pongan en riesgo, en primer lugar la integridad física de las personas, entendiéndose como tal, hechos que pudieran causar la muerte o lesiones personales de cualquier índole, sean estos producto de eventos naturales, accidentales o por causa de hechos delictivos, en segundo lugar están las propiedades y finalmente se aspira que la persona pueda tener el pleno disfrute de todos sus derechos y cumplir cabalmente con sus deberes, sin que este expuesto a las situaciones ya mencionadas. 

También se desprende de este análisis constitucional, que el Estado venezolano tiene la obligación de garantizar este derecho a todos los ciudadanos y ciudadanas a través de los órganos de seguridad ciudadana, por lo que el constituyente también lo previó en el artículo 332, en el cual se establece la organización de las instituciones encargadas de preservar este derecho, es así como en la actualidad se cuenta con  un cuerpo uniformado de policía nacional,  el cuerpo de investigaciones científicas penales y criminalísticas, un cuerpo de bomberos y bomberas  y administración de emergencias de carácter civil y una organización de protección civil y administración de desastres. 

Como se puede observar, la seguridad ciudadana tal como lo consagra la Constitución Nacional, es un derecho muy amplio que implica la protección integral de los ciudadanos y ciudadanas, ahora bien, todo parece indicar que en cuanto a situaciones producidas por desastres naturales, tales como inundaciones, deslizamientos de tierras entre otras, el Estado ha logrado minimizar los riesgos, mediante la ejecución de medidas  preventivas e implementación de políticas públicas para preservar este derecho, no así en el caso de hechos delictivos, especialmente aquellos que atentan contra la vida de las personas, en el cual, a pesar de los múltiples esfuerzos realizados y los planes implementados, no se ha logrado disminuir los índices de delitos y menos aun crear en la ciudadanía esa sensación de seguridad que le permita desarrollar sus actividades bajo un clima de confianza.
Modelo de Seguridad Ciudadana Basado en la Prevención 

Durante muchos años en Venezuela se mantuvo una política de seguridad ciudadana basada en el control del orden público, en la cual las medidas implementadas  por el Estado para brindar protección a las personas, tenían un carácter fuertemente represivo, haciendo ver al policía como el enemigo del ciudadano, esta doctrina fue conocida como la de seguridad nacional e imperó hasta finales de los años 80, fecha a partir del cual comienzan a incrementarse los índices de violencia y de conflictividad social, producto de la fuertes crisis económicas que azotó a los países de Latinoamérica, entre ellos Venezuela, tal como lo refleja  Carranzas(1997)  citado por Barata:  

 En América Latina, ya avanzada la década de los 80, y sin dudas consecuencia de la crisis económica generalizada y la aplicación de programas de ajuste estructural, se acusa recibo del ascenso de la conflictividad y de la inseguridad, tanto en la forma de disturbios masivos y espontáneos (el “Caracazo” en 1989, los motines y saqueos en Brasil y Argentina en los mismos años), como en el crecimiento Insistente del crimen y la violencia. Esta irrupción de las nuevas clases peligrosas, sea como criminalidad difusa y generalizada, o bajo la figura del acecho violento de las periferias empobrecidas, terminan por desplazar el papel que jugó una década antes la llamada Doctrina de Seguridad Nacional… 

Esta política de seguridad continuó imperando en Venezuela durante la década de los 90 y muy buena parte de la de la primera década del nuevo siglo, donde el Gobierno Nacional, decide iniciar la transformación del aparato de seguridad del Estado,  a  través de la Comisión Nacional para la Reforma Policial (CONAREPOL), haciendo un estudio de las diferentes instituciones policiales, avanzando en un nuevo modelo policial, mediante la creación de la Universidad Nacional Experimental de la Seguridad(UNES), que permitirá la formación de los funcionarios policiales, a la luz de las nuevas políticas en materia de seguridad ciudadana, implementadas por el Estado. 

La tarea no está nada fácil para la recién creada universidad, por cuanto tiene que luchar contra una cultura de represión arraigada durante años, por un lado en el seno de las instituciones policiales, producto de la formación militarista y con la convicción de que con la utilización de métodos arbitrarios y violentos, se lograría controlar el índice de delitos y por otro lado una comunidad con una fuerte carga de agresividad en sus actividades diarias, que llegó inclusive a pensar que este era el tipo de policías que se necesitaban para que les brindara protección y seguridad, pero los estudios realizados arrojaron lo contrario, sobresaliendo los abusos policiales y la violación de derechos humanos que reflejaron la poca confianza de la ciudadanía en los cuerpos policiales.  

Es por ello que dentro de los grandes objetivos de la UNES, se encuentra la formación de funcionarios y funcionarias de la seguridad ciudadana con una profunda sensibilidad social, así como también la de contribuir a crear una cultura de la seguridad ciudadana fundamentada en la corresponsabilidad entre los poderes públicos y la sociedad, lo que implica un cambio radical en las políticas de seguridad ciudadana en el ámbito de la formación policial y también en la educación del ciudadano para que entienda que si se puede tener un policía más humanista y cercano a la comunidad.

Ahora bien, la prevención, parece ser la clave para lograr un cambio en la forma de combatir el delito, no obstante, el problema se plantea en el tipo de prevención que se debe aplicar y cuanto tiempo tendremos que esperar los venezolanos para ver los frutos de estas políticas, mientras la delincuencia sigue cobrando vidas de de personas inocentes y vulnerables, es por ello que aunado a estas políticas preventivas, también se deben implementar fuertes medidas de control de la criminalidad, basados en investigaciones precisas, que logren resultados inmediatos en la búsqueda y captura de peligrosas bandas de criminales que voluntariamente no van a abandonar esta práctica y tienen como centro de sus operaciones, los intrincados sectores populares, que por sus características geográficas ofrecen un fácil refugio a estos ciudadanos en conflicto frente a las operaciones ordinarias de la policía.  Al respecto, Baratta(1997), señala:  

Hay tres niveles de prevención: el primario, cuando se actúa sobre los contextos sociales y situacionales para evitar que se favorezca la delincuencia y procurar condiciones favorables a comportamientos legales; el secundario, dirigido específicamente a evitar que se cometan infracciones e incivilites; el tercer nivel, cuando la prevención se encuentra orientada a evitar la reincidencia. 

Tomando en consideración la clasificación hecha por el autor citado, es necesario implementar políticas que vayan dirigidas a los tres niveles de prevención, ya que el problema delictivo debe ser atacado en todos sus factores y desde diferentes ámbitos institucionales, por lo que se considera un problema multifactorial y multiagencial. 

La Vinculación Social y los Medios Pacíficos de Resolución de Conflictos 

Uno de los principios de la educación popular, rectores del enfoque pedagógico de la UNES, es el de la vinculación social: entendida como el proceso de relacionamiento entre sujetos colectivizados (universidad-comunidad) que desde su ser, su hacer y su saber, se integran de manera proactiva para convivir…generar conocimientos que apunten al beneficio común…y mejores condiciones de vida… (UNES, 2011. p. 88), es así como a través de los colectivos de docentes se interactúa con la con diversos sectores de la comunidad para crear un clima de convivencia que ayude a buscar formas alternativas de solución a los diversos problemas que confrontan estas comunidades.  

En el colectivo de profesores asignado al Barrio Isaías Medina Angarita de la parroquia Catia, Caracas, dándole cumplimiento a este principio rector se está ejecutando un proyecto, bajo la metodología de la investigación acción participativa, el cual tiene como propósito la formación de brigadas de mediación escolar en la escuela Nacional Nueva Caracas donde el diagnostico aplicado arrojo altos niveles de conflictividad entre estudiantes de quinto y sexto grado de educación primaria.
Las primeras impresiones muestran que desde que el colectivo abordó la institución educativa interactuando con directivos, docentes, obreros y estudiantes, mediante la aplicación de talleres y conversatorios, en la búsqueda de autorregulación de los conflictos estudiantiles, ha sido menor la frecuencia con que estos se presentan. La idea no es evitar que estos ocurran, ya que son producto natural de las relaciones interpersonales y colectivas, ni mucho menos pensar que el colectivo estará allí para resolverlos cada vez que estos se presenten, lo importante es brindar herramientas de mediación a los estudiantes para sean ellos mismos los que regulen la forma de resolverlos.

Desde esta ventana de investigación acción,   se aspira obtener resultados que demuestren que a través de la formación de estas brigadas de mediación escolar, se pueden reducir los índices de conflictividad, formar a estos niños para que en el futuro puedan resolver sus conflictos sin necesidad de hacer uso de la violencia y así incrementar los niveles de prevención que coadyuven con las instituciones de seguridad del Estado para preservar el derecho a la seguridad ciudadana.  

Conclusión 

Una vez realizado el presente análisis, queda como reflexión final que de acuerdo a lo establecido en nuestra carta magna, es obligación del Estado preservar el derecho a la seguridad ciudadana, para lo cual es necesario que se implementen políticas públicas destinadas a contrarrestar las diversas manifestaciones de violencia y se fortalezcan las instituciones encargadas de la protección de la ciudadanía e investigación del delito. 

Tomando en consideración que el delito es multifactorial, es necesario implementar políticas dirigidas a prevenir las conductas violentas, investigar los hechos delictivos, desarticular las peligrosas organizaciones que operan en los espacios territoriales y reinsertar a la sociedad aquellos ciudadelanos que cumplan  sentencias por la comisión de hechos contrarios al ordenamiento jurídico, tipificados como delitos, en la ley penal. 

Finalmente con educación, cultura y oportunidades lograremos tener una sociedad más justa y humana, con un ciudadano capaz de convivir en un ambiente de paz y tranquilidad, con una comunidad participativa y protagónica, donde las instituciones de seguridad cuenten con servidores públicos que inspiren confianza con sus actuaciones apegadas a la ley, para así alcanzar nuestra máxima aspiración de un Estado social de derecho y de justicia. 

Referencias Bibliográficas
 

Baratta, Alessandrro. Política criminal: entre la política de seguridad y la política social. México. 1997

Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. Gaceta Oficial 5.453. 24 de Marzo de 2000.

Universidad Nacional Experimental de la Seguridad. Plan Nacional de Formación Profesoral. 2012.